Un respeto!

Dar clases de yoga, terapias alternativas o ser artista, NO significa trabajar GRATIS!

 

Cualquiera que trabaje en alguno de estos campos  puede hablar con amplio conocimiento de causa, y es para mí un honor compartir este artículo con ustedes. Refleja mi pensamiento sobre el tema, porque me siento muy identificada con estas palabras y es un tópico que siempre arranca debates.

Soy profesora de yoga y realizo terapias alternativas, no soy artista, pero amo el arte. Esta experiencia me ha permitido comprender el inmenso sacrificio que hay detrás de estas profesiones tan nobles, dedicadas a dar lo mejor de nosotros. Porque sépanlo, es una profesión. El hecho de no dimensionarlo, de burlarse, de no respetarse, no es otra cosa que el sinónimo más preciso de la ignorancia y la estrechez mental.

Por eso me duele cuando oigo este tipo de comentarios:” la espiritualidad no se vende”, “nadie les obligo para que se hicieran artistas”.  En mi defensa digo que la espiritualidad no se vende eso está claro,  pero las horas que dedica el profesional (porque es un profesional) en casa preparando las clases, y después durante la hora del trabajo, y después analizando su labor, estas horas se tienen que pagar.

Muchos creen que porque un artista crea arte que le provoca placer, que disfruta con lo que hace esa debería de ser su paga. Esperan que se regale el trabajo. Pero si fuese así, quién paga los estudios de sus hijos, la compra, casa, comida,  no creo que Endesa quiera un bizcocho como pago. Hay momentos en que nos sentimos tan conmovidos por alguna justa causa que sin pensarlo dos veces, ponemos nuestros talentos al servicio de la misma, sin cobrar un centimo. Sin embargo esa no es la norma. Nuestro trabajo se paga.

Igual al maestro, policía, ingeniero, doctor, peluquera, conserje, plomero, jardinero etc, los artistas también tienen gastos, deudas, necesidades económicas y demás compromisos con los que tienen que cumplir. Si los clientes no ofrecen sus servicios de gratis, ¿por qué asumen que el artista, quien es su suplidor, sí?

Si todos tuviesen la oportunidad de dedicarse al arte o dar alguna clase que otra de yoga al menos temporalmente, valorarían el esfuerzo. El artista, el instructor de yoga, el que trabaja con terapias alternativas, entrega su vida para que nosotros disfrutemos. Pero para valorarlo hay que saber disfrutarlo, y así esto se convierte en una cadena.

Esto NO ES UN VOLUNTARIADO. Por lo menos un respeto!

El precio que se paga por el trabajo de un artista, instructor de yoga etc, tiene incluido el precio de la experiencia. Es el conocimiento y la sabiduría, qué funcionará y qué no. La experiencia se paga.

De un tiempo a esta parte, la concepción de la palabra ARTISTA para nuestro país ha tenido un leve cambio. Mucha gente nos sigue subestimando como profesionales, pero también mucha gente nos trata y nos tiene en cuenta, y confían en nosotros, y sobre todo y no menos importante NOS PAGAN.

TENGO MUCHA FE en que esto algún día terminará no porque no nos guste y nos incomode ser solidarios, sino porque el ser ARTISTA,  MÚSICO, PROFESOR DE YOGA, MAESTRO DE REIKI, ETC es una forma de vida, va mucho más allá que una profesión y merecemos ser tratados con respeto.

A los que recién empiezan en este camino:  hazte respetar. En manos de los jóvenes está el futuro y cualquiera que quiera  dedicar su vida a hacer reír o a bailar, cantar, hacer que sueñen y jueguen, que sientan paz y calma, enseñar a conocer su cuerpo y respetarlo a hacerlo más fuerte y flexible, alguien que quiera dedicar su vida a que las personas se conmuevan con su música o que despierten su alegría, creo que alguien que quiera dedicarse a despertar lo mejor de cada ser merece un respeto.

Desde aquí doy las gracias a todos los que SI valoran nuestro trabajo. GRACIAS DE TODO CORAZÓN, este trabajo no sería posible sin vosotros/as.

Esta es la Ley en Kundalini Yoga: si vienes con las manos vacías, te irás con ellas vacías.

Yogui Bhajan

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