Hoʻoponopono

Hoʻoponopono

¿Que es? hoʻoponopono (ho-o-pono-pono) es un antiguo método de sanación hawaiana basada en la reconciliación y el perdón.
Existen otras prácticas de perdón similares en islas de Oceanía como Samoa, Tahití y Nueva Zelanda. Tradicionalmente, el ho’oponopono es practicado por sacerdotes de curación o “kahuna au” entre los miembros de la familia de una persona que está físicamente enferma. Las parcticas deperdón se llevan a cabo dentro de la familia por el miembro de edad más avanzada, o por el propio individuo.

Antecedentes Polinesios
En muchas culturas polinesias se cree que los errores de las personas (llamados “hara” o “hala”) provocan enfermedades. Creen que los errores enfurecen a los dioses, otros que atraen a dioses malos y creen que la culpa causada por los errores les enferman. “Aunque en la mayoría de los casos, ritos específicos ‘desata-errores’ pueden ser llevados a cabo para expiar dichos errores y así disminuir su acumulación”.
Entre las islas de Vanuatu en el Pacífico Sur de Oceanía las personas creen que las enfermedades son causadas por malas conductas sexuales o ira. “Si permaneces enfadado unos dos o tres días te enfermas”, creen los isleños. La terapia que contrarresta ésta enfermedad es la confesión. El paciente o algún miembro de su familia pueden confesarse, si nadie confiesa el error el paciente puede morir. El pueblo Vanuatu creen que mantenerlo en secreto es lo que le da poder a la enfermedad. En cuanto el error sea confesado pierde su poder sobre la persona.
Como muchos otros isleños, incluyendo a los hawaianos, el pueblo de Tikopia en las Islas Salomón y en Rarotonga en las Islas Cook, creen que los pecados del padre caerán sobre sus hijos. Si un niño está enfermo se sospecha que sus padres se pelean o tienen mala conducta. Además de enfermedad, el desorden social puede causar que la tierra sea estéril u otros desastres. La armonía puede ser restablecida únicamente con una confesión y disculpa.
En Pukapuka se acostumbraba confesar a los pacientes para determinar el curso de acción apropiado con el fin de sanarles.
Existen tradiciones similares en Samoa, Tahití y entre los maoríes de Nueva Zelanda.

Práctica tradicional
“Hoʻoponopono” se define en el diccionario hawaiano como “higiene mental. Reuniones familiares donde las relaciones se corrigen a través de la oración, discusión, confesión, arrepentimiento y el perdón” Literalmente, hoʻo es un vocablo utilizado para convertir en verbo al sustantivo siguiente. En éste caso transforma en verbo al sustantivo “pono”, que es definido como bondad Ponopono es definido como “enderezar; poner en orden o en forma, corregir, revisar, ajustar, enmendar, regular, arreglar, rectificar, ordenar.
A pesar de que la palabra “hoʻoponopono” no fue usada, algunos de los primeros historiadores hawaianos documentaron una creencia en la que enfermedades eran causadas por romper kapu, o leyes espirituales, y que la enfermedad no podía ser curada hasta que quien la sufriera hubiera expiado esa transgresión, frecuentemente con la asistencia de un sacerdote que oraba (kahuna pule) o un sacerdote sanador (kahuna lapaʻau). Se buscaba el perdón de los dioses o de la persona con quien hubiera una disputa.
Algunas familias se reunían diaria o semanalmente, para prevenir que surgieran problemas. Otros cuando alguna persona se enfermaba, creyendo que la enfermedad se debía a la tensión de la ira, culpa, recriminaciones y falta de perdón. Cuando alguno de los niños en su familia se enfermaban, su abuela preguntaba a los padres: “¿Qué han hecho?”. Creían que solamente se curaría con el perdón entero de la familia completa.

Hoʻoponopono corrige, restaura y mantiene buenas relaciones entre los miembros de la familia y sus dioses o Dios al llegar a las causas y origen del problema. Generalmente el miembro más antiguo de la familia las conduce. Él o ella reúnen a la familia, si la familia no puede resolver algún conflicto involucran a alguien ajeno a quien respeten.
El proceso comienza con oraciones. Se hace una declaración del problema y se discute la transgresión. Se espera que los miembros de la familia resuelvan los problemas y cooperen, no que se aferren a los errores cometidos. Se toman uno o más momentos de silencio para reflexionar en el enredo de emociones y lesiones. Los sentimientos de todos son tomados en cuenta. Después se confiesan, arrepienten y perdonan. Todos liberan (“kala”) al otro, lo sueltan. Se desprenden del pasado (ʻoki), y juntos concluyen el evento con un festín ceremonial llamado “pani” que frecuentemente incluye comer limu kala o alga kala, que simboliza la liberación.
En una variante usada por la familia de kahuna Makaweliweli de la isla de Molokaʻi, la finalización del hoʻoponopono se representa dándole a la persona perdonada una lei (Hawaii) hecha de la fruta del árbol de hala.

Prácticas actuales
Aplicaciones tradicionales.
A finales del siglo XX, la ley de Hawai comenzo a ordenar que los jóvenes y adultos que delinquieran trabajaran con un anciano que conduciría un hoʻoponopono para sus familias, como una forma alternativa de resolver sus problemas. El hoʻoponopono es realizado en la forma tradicional, sin intervención de las leyes, con un practicante elegido por la familia de una lista de proveedores aprobada por la ley.

Liberación de Karma
Morrnah Simeona, en 1976 se considerada como una sacerdotisa sanadora o kahuna lapaʻau, adaptó el hoʻoponopono tradicional, de perdón familiar mutuo, a las realidades sociales. Para ello lo extendió tanto a un proceso de resolución para problemas sociales en general fuera de la familia como a una auto-ayuda psico-espiritual, en lugar de a un proceso grupal.
La versión de Simeona está influenciada por su educación cristiana (protestante y católica) y sus estudios filosóficos sobre la India, China y Edgar Cayce. Como en las tradiciones hawaianas, ella enfatiza la oración. Y a diferencia de las tradiciones hawaianas, ella describe los problemas como los efectos de Karma negativo, diciendo que “tienes que experimentar por ti mismo lo que le has hecho a otros” y tú eres el creador de tu vida y de tus circunstancias. Cualquier acto incorrecto es memorizado dentro de uno mismo y reflejado en cada entidad y objeto que estuvo presente cuando la causa ocurrió. Como las leyes de causa y efecto predominan en todo lo vivo y todas las vidas, el propósito de su versión es principalmente “liberar experiencias infelices y negativas en reencarnaciones pasadas y resolver y quitar traumas de los ‘bancos de memoria’.” nuestros kármicas entorpecen la evolución mental, por lo cual “la limpieza (kármica) es importante para la expansión de la conciencia.” El usar su proceso de 14 pasos disolvería esas ataduras. Ella no utilizó mantras ni ejercicios de condicionamiento.
Sus enseñanzas incluyen: hay un Creador Divino que se ocupa de los motivos altruistas de los hombres, “cuando la frase ‘así sea’ es usada después de una oración, quiere decir que el trabajo del hombre termina donde comienza el de dios” La ‘auto identidad’ significa por ejemplo que durante el hoʻoponopono hay tres yoes o aspectos de la conciencia equilibrados y conectados con el creador divino. Distinto a las oraciones egoístas, las “oraciones altruistas como el hoʻoponopono, donde también se reza por la liberación de otras entidades y objetos, alcanzan el plano divino o cosmos gracias a sus altas vibraciones. Desde ese plano la energía divina o mana vendría” lo que transformaría la parte dolorosa de la memoria de malas acciones en todos los participantes en “luz pura”, en cualquier plano en que existan; “todos son liberados” Mediante esta transmutación mental los problemas pierden la energía para efectos físicos y la sanación o equilibro comienzan. En ese sentido, el mana de Simeona no es el mismo Mana al que se refieren tradicionalmente las creencias polinesias.

El estado de Cero
Después de que Simeona falleciera en 1992, su antiguo estudiante y administrador Ihalekala Hew Len, fue co-autor de un libro junto con Joe Vitale llamado “Límite Cero” (Zero Limits) donde se refieren a las enseñanzas hoʻoponopono de Simeona. Len no pretende ser kahuna. En contraste con las enseñanzas de Simeona, el libro dice que el objetivo principal del hoʻoponopono es alcanzar “el estado de cero, en donde habría cero límites. ninguna memoria. Ninguna identidad.” Para alcanzar éste estado llamado ‘Self-I-Dentity’ (auto-yo-dentidad), uno debe repetir constantemente el mantra, “Lo siento mucho, por favor perdóname, te amo, gracias.” Está basado en el principio de 100% responsabilidad, tomando la responsabilidad por las acciones de todos, no solamente por las propias. Si uno fuera a tomar completa responsabilidad por su propia vida, entonces todo lo que uno vea, escuche, saboree, toque, o experimente de cualquier forma sería nuestra propia responsabilidad porque está presente en nuestra propia vida. El problema no sería con nuestra realidad externa sino con nosotros mismos. Para cambiar nuestra realidad necesitaríamos cambiar individualmente. La responsabilidad total, de acuerdo a Hew Len, aboga por que todo existe como una proyección desde adentro del ser humano.Y como tal, es similar a la filosofía del solipsism, pero difiere en que no niega la realidad de la conciencia de otros. En su lugar, ve todas las conciencias como parte de un todo, así que cualquier error que sea limpiado en la propia conciencia se limpia para todos. Esta idea de que un individuo tenga la capacidad de beneficiar al todo indirectamente se puede ver en la teoría de Hundredth monkey effect.

En resumen, ¿cómo practicar Ho’oponopono?
Hay maneras de utilizar esta técnica: siempre que la responsabilidad, el amor y el perdón sean protagonistas estamos realizando Ho’oponopono.
Establece e investiga el problema o situación.
Declara, con tu voz alta o baja, que vas a realizar un proceso de Ho’oponopono. Establece cuál es el problema o situación sobre la que quieres trabajar. Pide la colaboración de la mente subconsciente y de la mente supraconsciente. Investiga tu relación con ese problema o situación con este tipo de preguntas:
• ¿Qué hay en mí que puede causar o estar relacionado con esta situación o problema?
• ¿Qué memorias están relacionadas?
• ¿Qué patrones y conductas repito?
• ¿Cómo me comporto en el problema o situación? Cómo lo resuelvo?
• ¿Qué pienso del asunto?
• ¿Cómo me siento acerca del asunto? ¿Hay, miedo, rabia, culpa, confusión… relacionados?
• ¿Qué puedo hacer para mejorar la situación?
Escribe todos tus descubrimientos en una libreta. Toma conciencia de tus conductas a nivel mental, emocional o de actitud.

Actitudes para el Ho’oponopono
Siempre que hagas Ho’oponopono debes considerar, a cada momento, estos aspectos:
1.Inspiración: mientras reflexionas o haces la limpieza, siempre debes estar abierto a escuchar la información que te proporciona la inspiración. A lo mejor te viene un recuerdo a la memoria, una asociación emocional, la consciencia de un patrón de conducta que repites, algo que has deseado a menudo. Mucha de esta información estará al alcance de tu consciente al plantear el problema, pero otra mucha aflorará como inspiración durante el problema.
2.Arrepentimiento: Toma la responsabilidad de haber aceptado y/o generado una serie de patrones, de creencias, de memorias y de asociaciones emocionales. Toma la responsabilidad que has tenido en mantenerlas, y la que tienes en cambiarlas. Se consciente que todo lo que hay en tu vida es creado a través de tus memorias. Nada en tu realidad es incompatible con ellas. Siempre que tengas consciencia de alguna memoria, patrón o conducta no acertada debes entender que no debiste hacerlo (aunque todos tenemos derechos a equivocarnos), hasta el punto de decidir que nunca volverías ni volverás a repetirla. Escoge otra conducta mejor o el método para aprender a comportarte mejor.
3.Reparación: Cuando tomes conciencia de una acción, de una manera de pensar o sentir incorrecta debes corregir el error desde tu mente consciente. Si causaste daño, reconoce tu error, abandona las excusas, pide perdón e intenta reparar el daño. Si tu manera de actuar, sentir y pensar no son las mejores, escribe cómo te gustaría hacerlo. Busca la manera de aprender a hacerlo mejor. Si te das cuenta de una conducta errónea, de una manera de pensar o sentir que tienes que mejorar y, como mente consciente, decides no hacer nada (es decir, continuar con el error) y simplemente repetir frases y oraciones para que la divinidad interna lo cambie todo no pasa nada (nunca te va a obligar a un cambio es escoges persistir). Así que decide que cambios harás, que conductas aprenderás, cómo pedirás perdón…
4.Equilibrio: confía en el proceso, confía en los Yo básico y superior también están trabajando y haciendo su parte. Si la mente consciente tiene su colaboración, podrás transformar tus conductas, patrones y creencias con mucha más facilidad. Tienes que estar dispuesto a perdonar y liberar. Renuncia a exigir una reparación si te has sentido dañado ya que si esperas sigues ligado al problema en lugar de liberarte.

Relajación y respiración
Ahora vas a empezar la limpieza propiamente. Busca una posición cómoda, usa un método de relajación.
Realiza estos pasos:
.Toma consciencia de que la mente consciente aceptó o creó una memoria almacenada en la mente subconsciente, y que está memoria es la fuente creadora de una situación pasada, presente o futura. La mente consciente no puede nunca conocer plenamente estas memorias.
. Pide a la mente subconsciente, con amor y humildad, que eleve la petición de limpiar a la Divinidad Interna, con la carga de energía vital construida con la respiración.
. Ahora sabes que la mente supraconsciente ha sido invitada, que participa en el proceso, que evalúa las memorias, que puede enviarte inspiraciones.
.Permanece abierto al cambio, al flujo de energía sanadora, al borrado de memorias y a la inspiración.
Cambio de visión
Siempre que te quedes encallado en el proceso prueba con lo siguiente:
• Habla con las cosas y las partes del cuerpo. Agradéceles su participación en tu vida. Especialmente si también sufren para dar respuesta a tus memorias.
• Considera que las personas son seres de luz perfectos que están dispuestos a sufrir, generar sufrimiento y hacer cosas incorrectas y a veces absurdas, sólo porque unas memorias tuyas tienen que transformarse en tu realidad.
• Pide perdón a las cosas y personas por los guiones que has creado para ellos. Expresa tu deseo de cambiar tus patrones y la convicción de que es posible. Escucha otra vez la inspiración.
• Pide que se produzca el aprendizaje para la transformación de estas memorias. Libera para poder quedar liberado. Renuncia a las memorias para que el mundo, las personas y las cosas puedan mostrarte su perfección
• Mantén la atención con las 4 frases
Mantén la atención con las 4 frases
Cuanto más rato dure la práctica mejor. Después de todo lo anterior resulta interesante mantener la atención de la mente consciente en el proceso sin que esté haciendo nada más que estar presente (ni pensar, ni evaluar, ni valorar el problema). Así que ponla a repetir las cuatro frases, e intenta que tengan sentido y que conecte con la responsabilidad, el cambio, el amor y el agradecimiento. Repite con el orden que te parezca, insiste con una y luego otra o haz las cuatro seguidas:
• Lo siento
• Pido perdón
• Te amo
• Gracias

Cierra el proceso con agradecimiento
Da las gracias a la mente subconsciente y supraconsciente. Date las gracias como mente consciente. Agradece la participación, la comunicación, el trabajo, la limpieza y el resultado sea el que sea. Confía en que la divinidad interna traerá lo mejor para ti. Escucha la inspiración o si surge alguna perspectiva nueva sobre la situación. Da por cerrada la práctica por hoy, declarándolo en voz alta o baja, con un sentimiento de perdón, amor y agradecimiento.
Repite este proceso varias veces
De esta manera vas borrando memorias progresivamente, vas mejorando tu actitud, te liberas de culpas y resentimiento de manera gradual. Todo esto va a facilitar una cada vez mejor comunicación entre los tres aspectos del Yo, en relación al problema. Así, cada vez que practiques Ho’oponopono para solucionar o en relación a algo, tendrás más oportunidades de alcanzar toda la información y limpiar más profundamente tomando más consciencia de tus memorias, de la inspiración y de las conductas que debes cambiar

Ho’oponopono en situaciones cotidianas
El trabajo anterior suele resultar imprescindible. Y por eso hay que repetirlo. Pero existe la posibilidad de reforzarlo durante los momentos cotidianos, en cualquier momento y lugar. Es especialmente cuando la mente empieza a divagar (paseándose por las memorias reforzándolas) o darle vueltas al problema/situación.
• Toma consciencia del problema, el análisis ya lo has hecho y profundizarás en otro momento.
• Declara interiormente que empezarás el proceso.
• Busca una manera de relajarte y haz algún sistema de respiración.
• Mantén el dialogo con las tres mentes pidiendo limpieza.
• Repite las 4 frases o las oraciones.
• Escucha en todo momento la inspiración que pueda surgir.
• Conecta con una sensación de amor, perdón y agradecimiento, creando una carga positiva mientras dura la práctica.
• Puede que te distraigas o tengas que atender algo que ocurre en tu entorno. Simplemente vuelve a la situación, y continúa con las frases u oraciones.
• Cuando quieras acabar, agradece la participación de las tres mentes y establece que la práctica ya terminó por el momento.

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