Homeopatía

 

¿QUÉ ES LA HOMEOPATÍA?

La Homeopatía es un método terapéutico que utiliza medicamentos homeopáticos para restablecer la salud del paciente. Estos medicamentos se seleccionan de forma individual para el enfermo en función de la ley de similitud, enunciada por el Dr. Samuel Hahnemann, fundador de la Homeopatía, a finales del siglo XVIII.

La ley de similitud o ley de los semejantes dice que una sustancia capaz de producir una serie de síntomas en una persona sana es también capaz de curar síntomas semejantes en una persona enferma, administrando esa sustancia en dosis mínimas.

Los medicamentos homeopáticos están indicados para tratar cualquier enfermedad, en cualquier época de la vida, y pueden utilizarse como tratamiento exclusivo o puede darse junto con otras terapias.

La eficacia de la Homeopatía la avalan los más de 200 años de experiencia clínica de médicos homeópatas de todo el mundo y los trabajos de investigación que se realizan en este campo.

La Homeopatía tiene dos peculiaridades que la hacen diferente de la terapéutica convencional que son el medicamento homeopático y la forma de prescribir el medicamento.

 

EL MEDICAMENTO HOMEOPÁTICO

Información de la SEMH sobre los medicamentos homeopáticos.

Los medicamentos para uso Homeopático se preparan a partir de productos de origen vegetal, animal o de productos químicos (minerales u orgánicos). Se parte de tinturas madres para los productos solubles en agua o alcohol, y de trituraciones para aquellos productos que no son solubles en agua ni en alcohol. Durante su preparación, el medicamento Homeopático es sometido a un doble proceso:

Desconcentración progresiva (dilución)

Se puede hacer al 1/10 o al 1/100. Los productos solubles en agua o en alcohol se desconcentran mediante una solución hidro-alcohólica, los insolubles (previamente triturados) se desconcentran mediante una trituración con lactosa. A partir de la 3ª desconcentración el producto se hace soluble y las siguientes desconcentraciones se realizan ya con solución hidro-alcohólica. Se pueden realizar tantas desconcentraciones al 1/100 como se desee pero lo más frecuente es realizar hasta 30 desconcentraciones.

 

Agitación vigorosa (dinamización)

Después de cada desconcentración se procede a agitar fuertemente la solución. A este proceso se le llama ‘Dinamización’.

 

En el proceso de fabricación del medicamento homeopático se siguen rigurosamente las indicaciones recogidas en la Farmacopea Francesa o Alemana. La forma de preparación del medicamento homeopático hace que éste carezca de efectos secundarios e interacciones medicamentosas

 

FORMA DE PRESCRIBIR EL MEDICAMENTO HOMEOPÁTICO:

Toda persona enferma presenta un cuadro clínico característico de su enfermedad y de su forma de enfermar. Hay una serie de síntomas y signos que caracterizan la enfermedad y que permiten hacer el diagnóstico nosológico. Pero además existen una serie de síntomas y signos que son característicos de su forma de enfermar y que quizás no presente otro enfermo con la misma enfermedad.

 

Para tratar a una persona enferma con un medicamento homeopático tenemos en cuenta tanto los síntomas característicos de la enfermedad como los síntomas particulares de la reacción del enfermo ante la enfermedad y le daremos aquel medicamento homeopático que experimentalmente sea capaz de provocar en un sujeto sano el conjunto de síntomas que presenta el enfermo.

 

El médico homeópata, ante una persona enferma, procede en primer lugar a realizar una historia clínica detallada, a explorar al enfermo y a pedir todas las pruebas complementarias necesarias para llegar al diagnóstico de la enfermedad. Una vez hecho el diagnóstico y en función del cuadro clínico que presente el enfermo, decidirá cuál es la terapéutica más adecuada para él:tratamiento farmacológico convencional, tratamiento homeopático o ambos, fisioterapia etc…

 

 

El medicamento homeopático no es específico de una enfermedad determinada sino que es específico de una ‘forma de enfermar’, esto hace que una misma enfermedad, en diferentes personas, pueda ser tratada con diferentes medicamentos en función del cuadro de reacción que presente cada enfermo y que un mismo medicamento pueda servir para tratar diferentes enfermedades siempre que el cuadro clínico del enfermo coincida con la patogenesia de ese medicamento. Por ello la homeopatía es una terapéutica individualizada.

 

 

 

HISTORIA DE LA HOMEOPATÍA

Samuel Christian Hahnemann nació en Dressen (Sajonia, Alemania) en 1755. Aunque provenía de una familia humilde estudió química y medicina en las Universidades de Leipzig, Erlangen y Viena. Sus estudios universitarios se los costeó realizando traducciones de textos, ya que dominaba varias lenguas incluidas el griego y el latín. Ejerció como médico  muchos años y además realizó numerosas publicaciones.

El Dr. Hahnemann tenía gran experiencia en la preparación, uso y manejo de las sustancias medicamentosas que se utilizaban en aquella época. En varias ocasiones se había referido a lo delicado que resultaba utilizar sustancias, en ocasiones tóxicas, en enfermos sin conocer exactamente el poder farmacológico de dichas sustancias. Estaba convencido de la necesidad de estudiar la acción de los diferentes productos en el sujeto sano, idea compartida por otros hombres de ciencia de su época, entre ellos el fisiólogo suizo Haller. Hahnemann que era un gran conocedor de la química, de la mineralogía y de la botánica, tuvo la idea de probar en él mismo la corteza de quina, producto utilizado para tratar las fiebres tercias y cuartas. Al cabo de unos días le apareció un cuadro de fiebre, que cedió al suspender la toma de la corteza de quina. Repitió esto en otras personas comprobando que efectivamente la corteza de quina provocaba fiebre a las personas sanas. Al observar este hecho pensó que quizás la corteza de quina era capaz de curar la fiebre porque ella misma era capaz de provocarla.

Partiendo de la hipótesis de que una sustancia es capaz de curar una enfermedad si ella misma es capaz de provocarla en una persona sana, quiso comprobar si esto ocurría también con otras sustancias, por lo que inició un trabajo de ‘experimentación’ que consistió en administrar las sustancias medicinales que se utilizaban en aquella época como la Belladona, la Digital, el Acónito, el Arsénico, el Phosphoro … a personas sanas y recoger todos los síntomas y signos que iban apareciendo, valorando todos los factores que modificaban para bien o para mal los diferentes síntomas. De esta forma consiguió conocer con todo detalle los cambios que una sustancia es capaz de provocar en un organismo sano.

Una vez realizado esto, decidió utilizar estas sustancias con fines terapéuticos. Hahnemann gran estudioso de la toxicología, conocía la semejanza que existía entre algunas enfermedades y los efectos tóxicos de algunas sustancias. Por ejemplo algunos enfermos con cólera presentan síntomas iguales a los que aparecían en la intoxicación con el arsénico; la fiebre escarlatinosa se parecía al cuadro tóxico que provocaba la intoxicación con Belladona. Por ello, Hahnemann administraba al enfermo la sustancia que en experimentación había provocado un cuadro semejante al que presentaba el paciente cuestión. Los enfermos tras una agravación transitoria de sus síntomas, empezaban a mejorar hasta la desaparición completa de su enfermedad. Hahnemann pensando que la agravación podía ser debida a una excesiva cantidad de medicamento administrado, fue disminuyendo la cantidad que daba hasta llegar a diluirlo, agitándolo vigorosamente tras cada dilución. Comprobó que cuanto más diluido estaba el medicamento menos agravación inicial aparecía y su efecto curativo se iniciaba antes. Describió con todo detalle la técnica de preparación del medicamento que posteriormente se llamó homeopático.

Hahnemann confirma así su hipótesis de que una sustancia que provoca en un sujeto sano un conjunto de síntomas es capaz de curar, a dosis muy bajas, síntomas semejantes en una persona enferma (una sustancia es capaz de curar una enfermedad semejante a la que ella es capaz de provocar en una persona sana). De esta forma y tras varios años de estudio y de experimentación clínica, Hahnemann puso a punto este método terapéutico que llamó Homeopatía (del griego homeios= semejante y pathos= enfermedad) y que podemos resumir de la siguiente forma.

“La Homeopatía es un método terapéutico que consiste en dar al enfermo, como medicamento, y a dosis muy bajas, la sustancia que provocaría los mismos síntomas (o una enfermedad semejante) en un sujeto sano a dosis altas”

La Homeopatía es un método terapéutico que utiliza medicamentos homeopáticos para restablecer la salud del paciente. Estos medicamentos se seleccionan de forma individual para el enfermo en función de la ley de similitud, enunciada por el Dr. Samuel Hahnemann, fundador de la Homeopatía, a finales del siglo XVIII.

La ley de similitud o ley de los semejantes dice que una sustancia capaz de producir una serie de síntomas en una persona sana es también capaz de curar síntomas semejantes en una persona enferma, administrando esa sustancia en dosis mínimas.

Los medicamentos homeopáticos están indicados para tratar cualquier enfermedad ya sea aguda o crónica, en cualquier época de la vida, y pueden utilizarse como tratamiento exclusivo o puede darse junto con otras terapias.

La eficacia de la Homeopatía la avalan los más de 200 años de experiencia clínica de médicos homeópatas de todo el mundo y los trabajos de investigación que se realizan en este campo.

La Homeopatía tiene dos peculiaridades que la hacen diferente de la terapéutica convencional que son el medicamento homeopático y la forma de prescribir el medicamento.

 

 

FALSO

Es totalmente FALSO que la HOMEOPATIA es una medicina lenta. Un tratamiento adaptado, tomado desde los primeros síntomas, ofrece una rapidez extrema. Millones de tratamientos en toda Europa en afecciones como gripe, amigdalitis, otitis, etc….. demuestran la eficacia y la rapidez de los medicamentos homeopáticos.

 

PUNTUALIZACIONES

El problema con el que se encuentra HOMEOPATÍA en la mayoría de los casos es la CRONICIDAD. Los pacientes suelen acudir al médico homeópata cuando están totalmente desesperados y desencantados de la medicina tradicional, lo cual conlleva que cuando recurren a esta terapéutica su enfermedad suele estar ya muy avanzada o es ya un grave problema crónico. En este caso el médico le establece un remedio de fondo, menos espectacular, que mejora el terreno del paciente en un plazo un poco más largo de tiempo.

También es necesario tener en cuenta en HOMEOPATÍA que la rapidez y la eficacia de un tratamiento depende, lógicamente, al igual que en la ALOPATÍA de:

Un diagnóstico correcto.

Una indicación terapéutica correcta.

Si un paciente se le hace un diagnóstico incorrecto, la medicación no será por tanto eficaz. Eso no quiere decir, por tanto, que la HOMEOPATÍA no sirva.

 

DATOS

Cataluña ha sido la única comunidad que se ha atrevido a regular el ejercicio de las terapias naturales, incluida la homeopatía, pero el Tribunal Superior de Justicia tumbó el decreto en junio de 2007 por invasión de competencias del Gobierno central. La Academia Médico-Homeopática de Barcelona recurrió la norma porque facultaba a cualquier persona, sin ser médico, para ejercer esta especialidad una vez demostrada su formación. En la sentencia, los jueces escribían: “No les falta razón a los recurrentes cuando afirman que el decreto supone autorizar a personas que no son licenciadas en Medicina para que puedan recetar medicamentos homeopáticos previo al diagnóstico de enfermedades”.Josep Davins, subdirector de Recursos Sanitarios de la Generalitat, explica que los facultativos entendieron mal la normativa, porque “no se pretendía regular la práctica médica, sino la no médica, y combatir el intrusismo. Queríamos proporcionar seguridad a los ciudadanos”.

El Ministerio de Sanidad constituyó en abril de 2008 una comisión con las comunidades autónomas para tratar de legislar sobre el ejercicio de las terapias naturales de forma armónica. Pero son tan heterogéneas las prácticas (homeopatía, acupuntura, osteopatía, plantas medicinales, etcétera) que por ahora la comisión sólo ha recopilado la legislación europea sobre el asunto. En Francia y en Alemania la homeopatía está reservada exclusivamente a los médicos y en Reino Unido hay cuatro hospitales homeopáticos en la red pública (Londres, Bristol, Liverpool y Glasgow). No obstante, en febrero, una comisión del Parlamento británico conminó al Gobierno a retirar los 4,5 millones de euros que le cuesta al servicio nacional de salud esta medicina alternativa, por considerar que la homeopatía carece de consistencia médica. Pero el Gobierno laborista británico se niega a ello.

Pero, convenza o no, la homeopatía cuenta cada día con mayor número de adeptos, no sólo entre los pacientes, sino también entre los médicos. El número de pediatras que optan por estos tratamientos se ha disparado en los últimos años, sobre todo por el perfil de seguridad de los medicamentos y la facilidad de administrarlos. Y sí, son medicamentos, no chuches, según todas las directivas europeas y la Agencia Española del Medicamento. Como tal, se venden en las farmacias. “Efectivamente, estamos hablando de medicamentos con eficacia demostrada con estudios científicos y ensayos, al igual que sucede con los medicamentos convencionales, los alopáticos”, comentan representantes de la Agencia Española del Medicamento. Si no, no estarían en el mercado.

¿ Y tú qué opinión tienes?

 

 


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