Karma, Dharma, Reencarnación y Liberación

Viaje del alma: Karma, Dharma, Reencarnación y Liberación.

Karma:

Es la ley de causa y efecto aplicada a las acciones mentales, moralesy físicas. El ego nos apega y nos identifica con objetos, sentimientos y pensamientos. Estos apegos crean una predisposición hacia ciertas líneas de acción. En lugar de actuar, reaccionamos. Los karmas son las condiciones requeridas para equilibrar o completar estas tendencias.

 

Dharma:

Es el camino de la vida por encima de la rueda del karma, alineado con nuestra alma y destino, y en el que todas nuestras acciones están dirigidas hacia el infinito. Es acción sin reacción o karma.

 

La Reencarnación:

Es el ciclo de nacimiento y muerte incitado por el karma. Nuestros pensamientos y acciones crean causas que deben ser completadas, lo cual crea nuestra siguiente encarnación.

 

La Liberación:

Es la emancipación del ciclo de nacimiento y muerte. Cuando nuestras acciones ya no crean karma, cuando vivimos en el dharma en lugar del karma, se dice que somos liberados.

 

En el yoga kundalini no nos preocupamos por el efecto, nos preocupamos por la causa, ya que la causa tiene su efecto. El efecto nunca puede suceder sin una causa, las consecuencias nunca sucederán sin una secuencia. Si una persona puede ser lo suficientemente consciente para reconocer la tendencia de las secuencias, puede controlar las consecuencias.

Yogui Bhajan.

 

Mientras el alma viaja a través de las vastas etapas del ser, hacia la conciencia de su verdadera naturaleza unidad, el individuo está sujeto a la ley del karma. En cómo conocer a Dios o energía, los aforisimos yóguicos de Pantajali (“How to Know God, the Yoga Aphorisms of Pantajali”), se expone: ” Sus deseos y sus actos regulan la velocidad de su progreso.

Él crea o elimina sus propios obstáculos hacia la iluminación. Su estado presente es, constantemente, condicionado por los karmas de su pasado, y continuamente es productor de karmas futuros. La muerte no interrumpe este proceso. Ni el renacimiento. El individuo, meramente, renace con un cuerpo, una mente, un carácter y unos entornos sociales que expresan, por así decirlo, la suma total de su saldo kármico en ese momento particular del tiempo.

La doctrina de la reencarnación es extremadamente indigerible para muchas personas porque nos vuelve a cada uno de nosotros directamente responsables de nuestra condición presente. A todos nos disgusta tener que hacerle frente a esta responsabilidad, y algunos prefieren culpar a dios al universo, a nuestros padres, al sistema político existente o a cualquier cosa afuera de nosotros por hacernos lo que somos. Si negamos la reencarnación y afirmamos que este nacimiento es el primero, estamos, de hecho, renunciando a la responsabilidad de nuestra condición, puesto que luego, lógicamente, se deduce que esta condición debió haber sido dispuesta por dios u ocasionada por las influencias de la herencia y del ambiente. Por lo tanto, si hemos nacido nacido física o económicamente  desfavorecidos, estamos provistos con una queja permanente que nos permite pasar una vida llena de preocupación y maldiciendo nuestra fatalidad, y con una excusa fija para todas nuestras debilidades y fracasos.

Esta doctrina de reencarnación, que al principio parece tan desalentadora y cruel, realmente,implica una profunda creencia optimista en la justicia y en el oreden del universo. Si somos nosotros, y no dios o nuestros padres o nuestros prójimos, quienes hemos realizado nuestro predicamiento presente, entonces, somos nosotros quienes podemos cambiar. No tenemos excusa para la autolamentación ni ninguna razón para la desesperación. No estamos condenados desamparadamente. No estamos bajo ninguna misteriosa maldición prenatal.

Todo lo que necesitamos es coraje y una determinación para no ceder la batalla.

 

Yogui Bhajan acerca del Dharma:

Cuando los Karmas permanecen, tú también permaneces. El Karma tiene que convertirse en Dharma. Dharma es cuando la cuenta se liquida. Cuando tu disciplina y tus compromisos te hacen positivo y agraciado. Entonces, sales de tu capullo y te vuelves un líder, elevas a todos y dejas un legado. Esa capacidad para convertir lo negativo en positivo, para apoyar todas tus acciones con tus facetas y actitudes, es el resultado de la meditación. Viene con la sadhana, aradhana, mediante jappa y disciplina.

Deja un comentario