Lamparas de sal.

Las lámparas de sal están formadas por piedras de sal con una bombilla en su interior, o una vela, son mucho más que una lámpara de luz tenue, porque tienen efectos positivos para la salud del ser y el ambiente.

ORIGEN:

Las piedras de sal tienen su origen paralelo a la Tierra porque su formación data de 250 millones de años (el hombre apareció hace aproximadamente 2 millones de años) cuando los mares primarios cubrían la superficie del planeta. Allí, donde el agua tenía menos profundidad y donde el sol evaporó el agua, quedó la sal en forma de cristales de sal.

Poco a poco, el viento los fue cubriendo de polvo, tierra y los movimientos terrestres los fueron tapando con piedras y rocas. Por eso, hoy se extrae la sal de las profundidades de la tierra en minas de muy difícil acceso.Esta sal natural cristalizada de las minas, al contrario de la sal extraída de los mares y océano, no está contaminada.

BENEFICIOS:

Es un bello objeto de decoración, que se puede considerar un regalo de la naturaleza.

Por su color y la suavidad de su luz, crea un ambiente cálido y relajante.

Absorben el exceso de ondas electromagnéticas emitidas por la radio, tv, ordenadores, absorben la humedad.

En Feng Shui son un elemento que transmite buen “chi”/energía y se pueden ubicar en zonas oscuras y zonas claves del bagua (como en el área de fama para reforzar el elemento fuego)

Neutralizan los malos olores, el humo del tabaco y absorben el polvo.

CROMOTERAPIA:

Actúan a través de la luz y el color: Las de tonos naranjas aumentan la creatividad y la felicidad, las ganas de vivir y las blancas aportan claridad mental y favorecen la concentración y vida interior.

IONIZACIÓN:

La sal contiene casi todos los oligoelementos (en especial yodo) de los que depende el buen funcionamiento del organismo. El yodo enriquece el ambiente con IONES NEGATIVOS, equilibrando el exceso de iones positivos (perjudiciales para la salud).
La mayor concentración de iones negativos se encuentran en las altas montañas, bosques, cascadas y ríos y tienen efectos beneficiosos en nuestro organismo a nivel circulatorio, inmunitario (refuerzan las defensas), digestivo y respiratorio.
De hecho, las lámparas de sal están indicadas para personas alérgicas y con problemas respiratorios.

Las lámparas de sal también ayudan a eliminar la negatividad del ambiente, cuando hay mucha tensión, discusiones, peleas, en una casa, u oficina, aparece un charco de agua alrededor de la lámpara porque la sal transforma esas malas vibraciones en agua.

CARACTERÍSTICAS:
Las encontramos de diferentes tamaños, desde porta velas hasta grandes lámparas para salas amplias, y en piedra natural o tallada.

Algunas tienen esencias de aromaterapia en el interior que potencian los efectos saludables.

No se recomienda utilizar en lugares húmedos ni al aire libre.

 

Os dejamos aquí esta meditación de luz con la lámpara de sal, encontrada en la Revista Natural.

MEDITACIÓN DE LUZ CON LA LÁMPARA DE CRISTAL DE SAL:

Tómese al menos 20 minutos de tiempo y siga los pasos indicados en un ambiente de tranquilidad y silencio.
Relájese y siéntese con la espalda recta en una silla y coloque la lámpara de cristal de sal delante de usted.
Enciéndala. Mire la luz y olvídese de todo lo que le rodea. Si nota que se va a distraer, concentre su atención en la luz y deje que ésta penetre en su cuerpo y en su mente.
Cierre los ojos y sienta el calor y la luz en su pecho.
Deje que la luz le invada poco a poco hasta notarla en el plexo solar y en la cavidad abdominal.
Si lo desea, ya puede abrir los ojos de vez en cuando para que penetre más luz en su interior.
Sentirá como llega hasta sus brazos, sus caderas y sus piernas, descendiendo hasta los dedos de sus pies.
Deje ahora que la luz suba hasta su nuca y disfrute de la sensación de estar lleno de luz.
Piense en las personas con quienes desearía compartir estos momentos de meditación y relajación y expanda su conciencia con un sentimiento de amor.
Poco a poco, muy lentamente, vaya notando cómo la luz se disuelve en su interior.
Abra los ojos y continúe todavía durante unos instantes contemplando la luz de la lámpara

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